Antártica

Cruceros por Antártida

Cruceros por Antártida entre Octubre y Marzo

Cruceros a la Antártida: La última frontera y el viaje de tu vida. Embárcate en la expedición definitiva hacia el lugar más remoto, indómito y sobrecogedor del planeta. Un crucero a la Antártida no es un viaje cualquiera; es una verdadera aventura científica y de exploración hacia el "continente blanco". Navega entre catedrales de hielo milenario, adéntrate en canales congelados y descubre un territorio donde la naturaleza se muestra en su estado más puro y salvaje, lejos de cualquier rastro de civilización. A bordo de modernos barcos de expedición polar, diseñados con tecnología de última generación y la máxima seguridad, vivirás una experiencia transformadora con el confort de un hotel de cinco estrellas.

  • El mítico Paso de Drake: Sigue las huellas de los grandes exploradores de la historia cruzando las aguas que conectan el fin del mundo con el continente helado, un rito de iniciación para todo verdadero viajero.
  • La Península Antártica e Islas Shetland del Sur: Explora bahías resguardadas y canales flanqueados por montañas nevadas colosales. Desembarca en zodiacs para caminar sobre el hielo y visitar estaciones científicas internacionales.
  • Islas Malvinas y Georgia del Sur: Muchos itinerarios extendidos incluyen estas joyas del Atlántico Sur, famosas por albergar las colonias de pingüinos rey más grandes del mundo y una historia marítima fascinante.

Experiencias únicas en el continente blanco

  • Fauna salvaje en total libertad: Observa de cerca a miles de pingüinos de distintas especies, focas leopardo descansando sobre témpanos de hielo, elefantes marinos y majestuosas ballenas jorobadas y orcas nadando junto al barco.
  • Excursiones guiadas por expertos: Aprende de la mano de un equipo de biólogos, glaciólogos e historiadores a bordo. Participa en desembarcos diarios, caminatas con raquetas de nieve o rutas en kayak entre icebergs.
  • El "Polar Plunge" y fotografía extrema: Si te atreves, vive el desafío de darte un rápido chapuzón en las gélidas aguas antárticas. Inmortaliza paisajes de luces y reflejos que parecen de otro planeta.